Bicicletas defienden su lugar en la jungla del DF




“Me parece un buen servicio. La uso en la mañana y en la tarde para moverme a la oficina, y al mediodía para ejercitarme”, contó a Tierramérica este empleado de la Secretaría de Educación Pública que se suscribió en septiembre al Sistema de Transporte Individual Ecobici, ejecutado por el gobierno capitalino desde 2010.

Ya hay 32.500 usuarios que han efectuado unos 4,7 millones de viajes. En septiembre, la administración izquierdista lo extendió al barrio de Polanco, en el occidente, con lo que cuenta con 168 estaciones y 2.380 bicicletas en el centro y el oeste de la capital, de unos ocho millones de habitantes.

Pero este éxito plantea muchos retos, como abarcar zonas más populares y lograr una promoción más activa de la bicicleta como medio de transporte.

Ecobici “ha ayudado a cambiar la percepción hacia la bicicleta; eso ha sido muy importante”, dijo a Tierramérica la presidenta de la entidad no gubernamental Bicitekas, Areli Carreón. Para ella, el “cuestionamiento” es su viabilidad futura. “Hay que ver si se amplía a otras zonas” de ingresos más bajos, acotó.

Para montar una Ecobici hay que registrarse y pagar un monto anual equivalente a unos 30 dólares. Eso da derecho a una cantidad ilimitada de trayectos de 45 minutos durante 12 meses. Si se sobrepasa ese tiempo, hay que pagar entre 70 centavos y dos dólares, dependiendo del lapso utilizado.

Una razón del progreso de Ecobici es el subsidio estatal que recibe, de unos siete millones de dólares, y que de hecho supera el presupuesto público destinado promover el uso general de bicicletas.

La filial mexicana de la transnacional estadounidense Clear Channel Outdoor es la concesionaria del servicio. Con su línea de bicicletas Smartbike, promueve iniciativas similares en ciudades de España, Francia, Noruega, Italia y su país de origen.

Además, el gobierno capitalino tiene un programa de préstamo de bicicletas en Paseo de la Reforma y ha construido estacionamientos para que cualquier ciclista coloque su aparato.

En total, las autoridades estiman que diariamente se realizan más de 120.000 viajes en dos ruedas en esta ciudad.

La promoción de las bicicletas se enmarca en el Plan Verde que el gobierno de la capital adoptó en 2008, e incluye el tendido de ciclovías, carriles confinados para ciclistas que cubren 6,8 kilómetros, y una ciclopista de 60 kilómetros entre el sur y el oeste de la ciudad.

En Culiacán, municipio situado al noroeste de la capital, la bicicleta ya “es una nueva forma de recreación y se ha vuelto un símbolo de identidad de la ciudad”, dijo a Tierramérica el arquitecto Juan Rojo, activo ciclista desde 2008.

En esa urbe de 675.733 habitantes, hay 9.000 personas que se trasladan en bicicleta. Y el gobierno municipal proyecta construir 30 kilómetros de ciclovías. “Es una referencia posible de alternativa de transporte”, dijo Rojo, director general de la asociación Ciclos Urbanos.

Desde 2009, Ciclos Urbanos organiza el primer martes de cada mes la Ciclonoche, un recorrido nocturno de siete kilómetros y una hora de duración, del que ya han participado 14.000 personas en Culiacán.

Para mostrar los efectos benéficos de reemplazar el transporte automotor por la bicicleta, la entidad estima que en esos paseos se ahorraron 8.000 litros de gasolina y se evitó la emisión de 21 toneladas de dióxido de carbono.

Share This Post

Related Articles

© 2017 Santa Paranoia. All rights reserved. Site Admin · Entries RSS · Comments RSS
Powered by WordPress · Designed by Theme Junkie