Como preparar un buen cafe




El café tiene tanta historia como leyenda detrás de sí. Quizás la más conocida sea aquella que dice que si queremos saber cómo preparar un buen café debemos ceñirnos al acrónimo de sus letras, haciéndolo de manera que resulte un brebaje Caliente, Amargo, Fuerte y Espeso.

Lo más importante para preparar un buen café es la utilización las herramientas apropiadas para cada tipo de preparación. En función de si usamos maquinaria más o menos industrial o seguimos los consejos más tradicionales, que varían de un país a otro, obtendremos una bebida con diferentes texturas, aromas y sabores.

Evidentemente, la variedad de café que utilicemos influirá de forma decisiva en el producto final, así como el proceso al que haya sido sometido el grano, que suele ser natural (cuando está prácticamente sin procesar) hasta el torrefacto (ligeramente tostado).

Los métodos más conocidos para preparar un buen café son:

  • Expresso familiar: para lo que se utiliza la llamada cafetera italiana o napolitana filtrando el café por la presión del agua que sube al calentarse. Produce un café de sabor muy intenso, con cuerpo. El grano debe estar molido muy fino.

  • Expresso de máquina: es el que encontramos en las cafeterías. El sistema de filtrado es similar al de la cafetera italiana “familiar”, pero con la característica de que la máquina ejerce la presión y la cantidad de agua exactas para obtener la famosa capa de crema. El grano necesita estar molido al máximo. Si le pregunta a un sibarita sobre cómo preparar un buen café es muy probable que le recomiende esta forma.

  • Émbolo: se emplea una máquina en la que se introduce el agua caliente que se mezcla con el café molido en grano grueso. Se deja reposar unos cinco minutos y se hace presión con el émbolo, filtrando un líquido de mucho sabor con ligeros sedimentos. También es conocido como el método francés.

  • Americano o Alemán: para hacer este café se utiliza una cafetera eléctrica que emplea filtros (de papel, plástico o metálicos) sobre el cual se pone una cantidad determinada de café molido y la propia máquina va añadiendo el agua según se calienta, haciendo caer el líquido por goteo.

  • Turco: como manda la tradición árabe, se hace con una cafetera de cobre a la que se le añade la cantidad requerida de café muy molido (a la turca) y de agua. Se pone al fuego y se deja “subir” entre dos y tres veces. También es necesario dejar reposar un tiempo prudencial, entre tres y cinco minutos y tener cuidado a la hora de servir para que no caigan los posos.

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