El cuerpo unido al universo




Si estudiamos y nos trasladamos al siglo XVI, el médico y alquimista Paracelso afirmó que los siete órganos primordiales del cuerpo humano están unidos con el universo por lazos invisibles. ¿Fue acaso, este hallazgo suyo o lo tomó de la vieja ciencia astrológica de los misterios de la vida? Porque, es claro y nadie puede poner en duda, de la existencia y que esos lazos invisibles mencionados por Paracelso eran las radiaciones venidas del cosmos, susceptibles de influir en el organismo y de provocar cambios en el mismo.

Los siete órganos mencionados por Paracelso (1493-1541) eran correspondientes a los cinco planetas que se conocían en ese tiempo, además del Sol y de la Luna. Pero la astrología tradicional, en sus avances, venía atribuyendo a su vez, a cada signo zodiacal, una relación con una parte determinada del cuerpo, desde Aries para la cabeza hasta Piséis para los pies. Este viejo concepto fue ampliado en fecha reciente por el científico israelí Itzhak Bentov, al declarar que había localizado en el cuerpo humano cinco puntos que reaccionan a los estímulos EM. Son ellos el corazón con la aorta, el cerebro, los ventrículos laterales del corazón, el cráneo y la corteza sensorial.

Hipócrates llegó a la conclusión en el siglo V a.c. que los medicamentos actúan en el organismo de acuerdo con la hora del día y de la noche, y también de acuerdo con el clima. ¿Puede considerarse esta opinión y lo relativo a la dependencia de la salud con los astros como una certeza o tan solo uno de los tantos misterios de la vida? ¿Se trata de una superstición que viene desde tiempos en que la astrología era la única ciencia conocida? Quizá sea así, en parte, pero sin embargo parece curioso ver, de que, la medicina actualmente practica la astrología sin darse cuenta.

Un ejemplo, las personas que se dedican al arte de curar saben que la dosis a aplicar a los pacientes es aconsejable variarla de acuerdo con la hora del día, ya que lastimará más, en vez de beneficiar si esta se toma a deshora. De a poco la medicina, empieza a aceptar, que las drogas ingeridas por los adictos a estas, son fatales a ciertas horas, mientras a otras no les hacen daño. También cuando se debe operar a un paciente, suele escogerse las primeras horas de la mañana. Es que los misterios de la vida, nos demuestran que la luz solar influye en el organismo, y esto lo sabían muy bien los médicos en la antigua China.

Estos decían que existe en el cuerpo un ritmo vital, el chi, que gira en torno a los 12 meridianos, a intervalos regulares, obteniendo su energía del cosmos. Se inicia el ciclo a las tres de la madrugada con los pulmones y actúa en el resto de los órganos para regresar a los pulmones, después de ejercer su acción sobre el hígado. Y por supuesto, los médicos chinos, sostenían al igual que en la actualidad, que cada órgano enfermo debe tratarse de acuerdo con la hora más favorable.

Share This Post

Related Articles

© 2017 Santa Paranoia. All rights reserved. Site Admin · Entries RSS · Comments RSS
Powered by WordPress · Designed by Theme Junkie